La obra del reconocido artista plástico Nix Ruo ha llegado a Bragado hace ya dos semanas gracias a la convocatoria del Centro Cultural Florencio Constantino. Allí nuestros vecinos han podido visitar la muestra “Teogonía Plástica” donde sus pinturas cumplen con una misión original de hacer un arte que interpela a través del color dinámico dejando espacio para su interpretación e inclusión en los nuevos escenarios pandémicos que resignifican el inconsciente mitológico de la condición humana.
Tal como de público conocimiento, hace dos semanas se puede observar la muestra “Teogonía plástica” en el Centro Cultural Florencio Constantino. La novedad es que una de esas obras quedará en forma definitiva en Bragado ya que el artista decidió donarla para que sea expuesta en el hall central del histórico Teatro.
El artista desarrolla una serie de pinturas que ponen a la condición humana en centro de esa mitología, haciendo una oda de los colores que funciona como recurso de atracción y conexión con el espectador. En este contexto, Nix Ruo expresó algunas cuestiones respecto sobre su vivencia en el período de aislamiento y cómo surgió ese link con la obra que ha donado a Bragado.
"El Covid 19 impulsó el avance de la insignificancia. En un mundo trágico, el arte cumple una función transformadora. La pintura “los curetes” fue la primera que hice en tiempos de confinamiento por el coronavirus. Siento profundamente que es el arte, en cualquiera de sus manifestaciones, el que nos ayuda a salir de esa insignificancia que nos trajo la pandemia. El beso frío de la muerte en familiares, amigos y vecinos se ha extendido a nuestro alrededor de manera espeluznante. El rescate de los mitos a través de la pintura nos saca del resentimiento e impotencia ayudándonos a transformar la realidad. Pintar pasajes de la mitología universal durante el aislamiento tiene que ver con aspectos principalmente intra-síquicos, esto es, relacionados con las sensaciones personales encontrar claves para salir de esas "islas". Que a falta de palabras salen en forma de colores. La pintura es el otro lenguaje cuando la plalabra no alcanza a expresar lo que sucede. Lo cromático tiene su propio vocabulario narrativo. La libertad expresiva conquistada en cada pintura afecta no sólo a la obra, sino también a aquel que la realiza. Porque el arte no es un objeto como tal, la obra no se ve con los ojos, se ve con la imaginación. Como objeto imaginario, la obra constituye y representa un irreal."
Nix Ruo practica el arte abstracto pintando mitos de manera autodidacta. Revela su composición como una expresión profunda de su ser emocional y aspectos más auténticos de su interioridad asociado a su pasión personal por las diferentes mitologías que plasmó en un estilo dinámico del abstracto.
"Esta exposición en Bragado es portadora de una ausencia, que a su vez también quedó olvidada, lo breve de la vida. La actual sociedad depuso el espacio de lo sagrado, por la transitoriedad de aquello que se diluyó en lo inmediato de la satisfacción, la prisa y el consumo, del ruido y la indiferencia. Uno sabe que cada exposición es especial. Esta u otra. A veces vamos automotivados. Otras porque alquien nos invitó. La cuestión es aprovechar esa oportunidad. Siempre hay un mensaje en el arte para cada uno. El impulso creativo es inherente al ser humano. Cada cuadro nos habla al aspecto creativo interno que todos tenemos dentro. Al recorrer esta exposición uno puede ir captando que una pintura nos está diciendo algo. Pero en otro idioma. Uno interno. Tal vez, desde algún aspecto que no se comprende pero que se siente una suerte de interpelación, desde allí se conecta con alguna emoción y uno se aloja allí. Entonces uno se detiene y se produce el salto cuántico. Es cuando dejo de mirar y paso a contemplar. Es ese instante infinito cuando el corazón es invadido, como decirlo, de felicidad, paz y serenidad, y ausencia de emociones negativas como el remordimiento, la culpa, el enojo, la ira o la nostalgia. Tal vez es solo un instante. La clave de la obra es lo oculto que permanece siempre abierta a ser descubierta como diálogo que invoca la relación de interlocución y recreación entre ambos, porque de esta relación comunicativa, brota el mundo que se protagoniza y corresponde como una relación con su propia estructura de ser. Como decía Martín Haidegger “El comienzo contiene ya oculto el final” en esta serie de Teogonía Plástica sucede algo parecido" concluyó.
Hoy, Ruo dialogó con el móvil de Radio Fiesta sobre su muestra y la obra que dejará en el teatro.
Gacetilla
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